Se diseñó una propuesta apoyada en el uso de jardineras en blanco y en
cerámica natural, inspirada en nuestra cultura mediterránea de
ornamentación de patios y de interiores. Se plantaron buganvillas,
lavandas, aspidistras, aves y palmas del paraíso… Se construyó un
entorno exterior a partir de vegetación palmácea y de plantas muy
resistentes a la falta de agua y a la salinidad. Incrementamos el verdor y
la exoticidad bajo una filosofía de mínimo mantenimiento, lo que acabó
por cumplir con las expectativas de nuestro cliente.